Juan Manuel Rodríguez Barranco es un actor y bailarín nacido en la localidad de Cabra, en la provincia de Córdoba, en agosto del año 2001. Su pasión por las artes escénicas comenzó a manifestarse desde una edad muy temprana. Con tan solo cuatro años, inició sus primeras clases de danza clásica, un aprendizaje que le permitió no solo desarrollar su disciplina y técnica, sino también cultivar un profundo amor por el arte en todas sus expresiones.

A los nueve años, su interés por la interpretación lo llevó a unirse al grupo de teatro infantil de su localidad, donde dio sus primeros pasos sobre el escenario. De manera paralela, continuó su formación en danza, ampliando su repertorio con la danza urbana y la danza flamenca, lo que le permitió desarrollar un estilo escénico versátil y lleno de matices.

A medida que creció, su vocación artística se fue consolidando, lo que lo llevó a elegir el bachillerato de artes escénicas como parte de su formación académica. Durante estos años, perfeccionó sus habilidades interpretativas, al tiempo que continuaba ampliando su bagaje técnico en danza. Su deseo de profesionalizarse en el mundo del teatro lo llevó a ingresar en la Escuela Superior de Arte Dramático (ESAD) de Córdoba, un centro en el que ha destacado especialmente en la interpretación corporal. Su dominio del lenguaje no verbal lo ha llevado a participar en numerosas obras de laboratorio de movimiento y creación escénica, donde ha podido explorar diversas formas de expresión y narrativa teatral.

Además, dentro de su formación en la ESAD de Córdoba, ha adquirido experiencia en disciplinas complementarias como la esgrima y la lucha escénica, habilidades esenciales para el desarrollo de personajes en el teatro físico y en las representaciones clásicas. Su versatilidad y entrega le han permitido destacar en el teatro del Siglo de Oro español, con un papel protagonista en la obra «Casa con dos puertas mala es de guardar», de Pedro Calderón de la Barca, donde interpretó a Félix con gran solvencia.

Paralelamente a su carrera como actor, Juan Manuel también ha desarrollado su faceta como coreógrafo y profesor de danza urbana, transmitiendo su pasión y conocimientos a nuevas generaciones de bailarines. Su capacidad para combinar la interpretación con la danza le ha permitido crear piezas innovadoras que fusionan distintos estilos y disciplinas, dotando sus coreografías de una gran riqueza expresiva.

Se define a sí mismo como una persona trabajadora, alegre y siempre dispuesta a asumir nuevos retos en el mundo del arte. Para él, el escenario es su segunda casa, un espacio donde puede expresarse libremente y dar vida a distintas emociones y personajes. Su amor por el arte es innegociable, y cada vez que sube a un escenario, ya sea para actuar o para bailar, lo hace con la pasión y el compromiso de quien no concibe la vida sin la magia de la interpretación y el movimiento.

Juan Manuel Barranco.